La digitalización está transformando la manera en que las personas acceden y utilizan los servicios financieros. En Uruguay, el Banco Central presentó un anteproyecto de ley que impulsa el Sistema de Finanzas Abiertas, una iniciativa que busca dar un paso más allá de la inclusión financiera lograda en la última década.
El objetivo central es permitir un uso más eficiente, seguro y consentido de la información financiera de los usuarios.
Hoy esa información está alojada en las instituciones que prestan servicios, pero pertenece a cada persona. El nuevo sistema reconoce ese derecho y habilita que los usuarios puedan compartir sus datos con otras entidades para acceder a mejores condiciones de crédito, ahorro o inversión.
El usuario como dueño de su información
Aclaremos que son las fintech: son empresas que combinan finanzas y tecnología para ofrecer servicios financieros innovadores, accesibles y digitales, como pagos electrónicos, créditos en línea, inversiones automatizadas o seguros personalizados.
Ximena Alemán, presidenta de la Cámara Uruguay Fintech y cofundadora de Prometeo, explicó que este modelo abre la puerta a un cambio profundo:
-El usuario podrá portar su historial financiero y presentarlo en distintas instituciones.
-Esto generará mayor competencia entre bancos y fintech, lo que se traduce en productos más personalizados y beneficiosos.
-El impacto más inmediato se verá en el crédito, pero también alcanzará áreas como ahorro, inversión y cuentas remuneradas.
En palabras de Alemán, “el sistema de finanzas abiertas lo primero que hace es reconocer un derecho que el usuario tiene: ser propietario de su información financiera”.
Una segunda ola tras la inclusión financiera
Uruguay avanzó hace 12 años con la inclusión financiera, garantizando acceso básico a cuentas bancarias y tarjetas de débito. Ahora, el desafío es ir más allá:
-Aprovechar la tecnología para ofrecer servicios más sofisticados.
-Customizar productos según ingresos, gastos y hábitos de consumo.
-Ampliar el acceso en un mercado donde aún hay baja penetración de servicios financieros.
Este anteproyecto se presenta como el puntapié de una segunda ola de transformación financiera, que busca consolidar un ecosistema más competitivo y conectado.
Oportunidades y desafíos para las empresas
Aunque todavía es temprano para medir el impacto concreto, las instituciones financieras deberán adaptarse a estándares globales de interoperabilidad y seguridad.
.Uruguay está rezagado respecto a Europa, India o Brasil, pero la tendencia es mundial.
.El cambio puede abrir oportunidades para que nuevas fintech internacionales ingresen al mercado local.
.La infraestructura propuesta podría convertirse en una herramienta de desarrollo, generando un entorno de mayor competencia y acceso.
Un ecosistema fintech en expansión
El sector fintech uruguayo lleva más de una década trabajando para ampliar el acceso a servicios financieros. Hoy, muchas empresas esperan que la regulación les permita operar plenamente en el mercado local. Uruguay ya se posiciona como un hub fintech global, exportando soluciones a otros países. La llegada de nuevas reglas podría atraer a jugadores internacionales y dinamizar aún más el ecosistema.
El Sistema de Finanzas Abiertas representa un cambio estructural que coloca al usuario en el centro, reconociendo su derecho a decidir sobre su información. Si se concreta, será una nueva infraestructura financiera que potenciará la competencia, la innovación y el acceso, consolidando la digitalización como motor de desarrollo económico.
Fuente: Entrevista a Ximena Aleman, presidenta de la Cámara Uruguay Fintech, publicada en El Observador (19 de junio de 2026).

